

No me gusta la lluvia. Desde que era pequeña los días de lluvia significaban no poder salir a jugar con los amigos, que los planes se frustraran y que me aburriera como en la época de la prehistoria. ¡Un rollo!
Mis pequeños desmadrosos heredaron mi gen anti-lluvia. Cuando les digo que no podemos salir a saltar en los charcos como Peppa, se enfadan, me rugen cual Tiranosaurios y tengo todos los boletos conmigo para ganarme alguna dinosauriada de esas que me hacen rugir muy fuerte.
La anécdota que me hace reír y aplaudir con mis manitas de Tiranosaurio Rex fue la última vez que jugamos al escondite en una tarde de lluvia. A mi pequeña desmadrosa se le ocurrió una ”ideota” ¿y si escondo a mi hermano en la lavadora? Así que mientras contaba hasta diez para que se escondieran escuché un rugido angustioso. Fui corriendo a la cocina de donde venían los lloros y lo que me encontré fue una estampa única: mi hijo pequeño estaba “atascado” en la lavadora porque su hermana intentaba meterlo dentro para esconderlo y no cabía.
Así que lección aprendida: los días lluviosos ¡no pierdas de vista a tus pequeños! Son oportunidades de oro para las dinosauriadas y rugir o reír como nunca… Así que tengo que ponerme manos a la obra y organizar dinoplanes divertidos para los días lluviosos e intentar evitar así una posible dinosauriada ;).
Nada les divierte más que construir cavernas o fuertes ¡lo que les dicte la imaginación! Se necesitan almohadas, una manta o colcha, las sillas del comedor ¡y manos a la obra!
La lluvia causa que los pequeños desmadrosos rujan de aburrimiento. Si no se tienen bajo llave las ceras, rotuladores o acuarelas lo más seguro es que terminemos con las Cuevas de Altamira en nuestras paredes.
Si no puedes contra el enemigo, ÚNETE. ¿Hace cuánto que no juegas al escondite? Te recomiendo que te unas al plan y que te escondas tú para que ellos te busquen. ¡Te divertirás como hace tiempo!
¿Y tú que dinoplanes haces los días de lluvia?